miércoles, 18 de julio de 2012

Los Vengadores

(The Avengers, EE.UU., 2012)

Compositor: Alan Silvestri

Sello: Intrada

Duración: 75 min.

 

 

Las últimas películas de superhéroes de Marvel que tanto están proliferando en la gran pantalla, tienen algo positivo en común: en general (y siempre teniendo en cuenta las excepciones) cuidan bastante más todos sus aspectos técnicos que sus predecesoras. Mientras que hace unos años siempre se ponía el acento sobre los efectos especiales y la ambientación (y poco más), hoy en día se pone un particular esmero en guión, sonido y especialmente en la música. Hemos pasado de una época en los 90 y principios de este siglo en la que los realizadores de películas de este tipo incidían en explotar la herencia musical de la cultura pop. Sin embargo, en estos últimos años se ha optado, en algunos casos, por una vuelta a la música orquestal más tradicional. Creo que con acierto, y no sólo porque este tipo de partituras sean más del agrado del público general (más bien lo contrario), sino porque les aportan un grado más de épica y homogeneidad que las otras.

Con todos esos sonidos orquestales se multiplica la versatilidad musical para resaltar diferentes estados dramáticos y, a la vez, se pueden enfatizar especialmente aquellos aspectos más heroicos de los personajes. Sin embargo, y esto será quizá una de las asignaturas de la nueva directiva de Disney, no ha habido la homogeneidad musical que se presuponía para todas las películas de Marvel. Dejando a un lado las dos de Iron Man, compuestas por Ramin Djawadi y John Debney, las últimas de Craig Armstrong, Patrick Doyle y esta de Alan Silvestri consiguen unos resultados extraordinarios en este aspecto, pero sin un estilo común.

Es verdad, sin embargo, que se ha ganado en cuanto a enfatizar el realismo hacia el que han girado este tipo de filmes. Un realismo que, al contrario de lo que pueda parecer, les aporta todavía una mayor dosis de épica que las centradas en el uso de instrumentos electrónicos. Las incursiones electrónicas de apoyo melódico utilizadas por Silvestri sólo sirven para dar cierto color postmoderno a momentos escogidos de la cinta, como por ejemplo en "Star Goes Green".

Volviendo al tema anterior, como no ha habido homogeneidad en las diferentes películas protagonizadas por cada uno de los "súper-integrantes" de Los Vengadores, se hacía difícil identificar a cada uno de ellos con un tema musical. De hecho a estas alturas era inviable. Así que el compositor neoyorquino decidió, con buen criterio, esforzarse en crear un clima especial en el que integrar todos los sonidos. "Arrival", la carta de presentación del disco, reúne todo lo que será después una sucesión de piezas de puzzle que, por alguna lamentable razón siempre acaban por parecer inconexas.

Pero antes de terminar, merece la pena asomarse un poco por "A Promise". Sus primeros 40 segundos son como un oasis de guitarra y violín que nos llevan a un sitio donde no habían llegado las trompas y los timbales. Luego más de lo mismo, aunque con una calidad notable. Muy notable. Las cosas como son.

 

M8mm

 

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